George Clooney regala un millón de dólares a sus mejores amigos

El actor y productor, George Clooney de 56 años ha regalado a sus 14 amigos más íntimos un millón de dólares en efectivo para cada uno. Así, da gusto tener amigos.

“Nuestro círculo de amigos nos llamamos ‘Los chicos’. George me llamó a mí y al resto del grupo y nos dijo a cada uno: Oye, resérvate el 27 de septiembre de 2013 en el calendario. Vendréis todos a cenar a mi casa”, explicó Gerber. En su relato, Gerber contó que cuando los amigos llegaron a la cena, sobre las sillas de cada comensal había una bolsa de deportes negra. “George comenzó a decirnos: Escuchad, quiero que sepáis cuánto significáis para mí. Cuando llegué a Los Ángeles dormí en vuestros sofás. Soy muy afortunado en mi vida de teneros a todos y no podría estar donde estoy hoy sin todos vosotros. Por tanto, ha sido realmente importante para mí que, mientras sigamos juntos, os devuelva el favor. Así que quiero que abráis vuestras maletas”.

“Lo abrimos y vimos muchos billetes de 20 dólares que en total sumaban un millón”, continuó Gerber. “Cada uno de nosotros, los 14 que estábamos, recibimos un millón de dólares. Todos y cada uno de nosotros nos quedamos en shock. ¿Cómo? ¿Qué es esto?”, dijo que se preguntaban todos.

“Sé que todos hemos pasado por momentos difíciles, algunos aún estáis pasando por ello. No tenéis que preocuparos por vuestros hijos, por pagar la escuela ni la hipoteca”, continuó Clooney en su discurso. Según Geber, algunos de los amigos tenían trabajos temporales o más austeros con los que mantener a su familia. “Uno estaba trabajando en un bar del aeropuerto de Texas, otro iba en bicicleta a trabajar todos los días con frío y lluvia, etc. Y todos ellos se habían ocupado o ayudado a George en alguna ocasión y ahora él se lo estaba devolviendo”, explicó el empresario.

Clooney tenía una sorpresa más: “He pagado los impuestos de todos, así que este millón de dólares es íntegramente para vosotros”. Fue entonces cuando Gerber, que era copropietario junto a Clooney de la empresa Casamigos Tequila –que vendieron por mil millones de dólares en junio de este año– se negó a aceptar el regalo de su amigo, ya que él tenía una buena disposición económica. “Lo aparté a un lado y le dije que no podía aceptarlo. Inmediatamente después George dijo en alto: Si Rande no se lleva su millón de dólares, nadie lo hará”.

Así que Gerber, para no fastidiar a sus amigos, no tuvo más opción que aceptarlo, aunque no lo gastó en él, pues como aseguró en la entrevista lo donó todo a la caridad. “Así es George Clooney”, culminó el marido de Crawford para definir a su gran amigo.

La fecha elegida por el actor para realizar este alegato de amistad no fue casual. Parece que el 27 de septiembre es un día muy especial para Clooney pues, un año después de escoger ese día para regalar un millón de dólares a sus amigos, el intérprete de películas como Oncean’s Eleven o Los descendientes se casaba con la que ahora es la madre de sus mellizos, Amal Clooney, el 27 de septiembre de 2014.

Este acto altruista no es el primero que se le conoce al actor, famoso por ser uno de los artistas más comprometidos con las causas solidarias y sociales y que, junto a su esposa Amal, creó en 2016 la Fundación Clooney para la Justicia, una organización para avanzar en la justicia en los tribunales, aulas y comunidades de todo el mundo. A mediados del pasado mes de agosto, el matrimonio Clooney donó un millón de dólares a la Southern Poverty Law Center (SPLC) para combatir el racismo en Estados Unidos a raíz de los disturbios y la violencia desatada en Charlottesville este verano. Un mes antes, la pareja también se comprometió con los niños refugiados y donó tres millones de dólares a un proyecto de UNICEF para lograr la escolarización en Líbano de los menores sirios.

Otro ejemplo, a pequeña escala y con un toque de humor, es que hace unos días el matrimonio Clooney se disculpó por adelantado ante los pasajeros de la primera clase de un avión con destino a Reino Unido por las molestias que pudieran ocasionar sus mellizos Ella y Alexander, que ya tienen seis meses. George y Amal pusieron en cada asiento unos auriculares para que los viajeros pudieran abstraerse de los llantos y el ruido de los pequeños en pleno vuelo.

Fuente: www.elpais.com

Comentarios

Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.