La moringa; la planta de la eterna juventud gracias a sus beneficios y cómo consumirla.

La madre naturaleza nos ha brindado una inmensa cantidad de plantas que son muy óptima para nuestra salud, pero desafortunadamente después no sabemos cómo utilizarlos. En esta ocasión te daremos a conocer el famoso árbol de la eterna juventud, el cual ya era conocido en la antigüedad por griegos, romanos y egipcios que habían descubierto sus propiedades medicinales. Su nombre original es la Moringa.

La medicina natural ha estado presente en la humanidad desde el principio de la historia. Las propiedades de los ingredientes han sido aprovechadas a lo largo de los años para tratar muchas afecciones de salud, y este tipo de tratamientos fueron los precursores de la medicina que conocemos en la actualidad.

Por fortuna, no han muerto esas recetas de antaño que ayudan a beneficiar el organismo aunque hoy en día tampoco se aplican con la misma frecuencia que antes, por lo que ignoramos enormemente lo que ciertos ingredientes tienes para aportar, incluso ni sabemos cómo utilizarlos de manera adecuada.

En esta oportunidad, queremos comentarte respecto al “árbol de la juventud eterna”, el cual fue reconocido por griegos, romanos y egipcios desde hace milenios. Sus propiedades medicinales fueron descubiertas y en la actualidad son más que comprobadas. Se trata de la moringa y es indispensable para tu salud.

Esta planta se puede cultivar en todo el mundo, y es ampliamente comercializada y distribuida. Crece de un árbol de hoja perenne, el cual se desarrolla bastante rápido, su cultivo no representa mayor desafío. Las hojas de moringa pueden ser consumidas crudas en ensaladas o con sopas, guisos, bebidas y más.

Es una planta que cuenta con importantes cantidades de vitamina A, C y minerales indispensables para la salud de los huesos y la sangre, hierro, fósforo, magnesio, calcio, manganeso, selenio, zinc, cobre. También es fuente natural de proteínas y no posee casi calorías, por lo que te puede ayudar a bajar de peso.

Esta planta favorece a la vista, cuenta con antioxidantes que previenen la formación de radicales libres y protege al cuerpo contra la formación de muchas enfermedades crónicas.

Se puede conseguir y consumir de las siguientes maneras:

Infusiones: colocar las hojas secas en agua recién hervida durante 10 minutos o más antes de consumir. Se recomienda nunca hervir las hojas.
Hojas de moringa: esta es la hoja fresca la cual resulta comestible, puedes comerlas solas o en ensaladas aunque se recomienda un máximo de 10 hojas al día para prevenir los excesos.
Semillas: es rica en ácidos grasos de Omega 3, Omega 6, Omega 9. Con estas puedes preparar infusiones y bebidas.
Moringa en polvo: es fácil adquirirla en las herboristerías, puedes ingerir una cucharada durante el desayuno y una en la noche antes de dormir para una digestión más óptima.
En cápsulas: esta se encuentra en farmacias y acumula los nutrientes que aporta la planta, por lo que es una gran manera de aprovecharlos. Se recomienda ingerirlos antes de cada comida.

Conociendo un poco más sobre la moringa, quizás te animes a utilizarla con mayor frecuencia en tu vida diaria. No dejes de compartir esta información con tus conocidos, pues cualquiera le puede sacar un buen provecho.

 

Fuente: conocedesalud.com

Comentarios

Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.